Es muy inteligente, y sólo utilizará su enorme poderío cuando entienda que están en peligro sus amos o propiedades. Es particularmente cariñoso y juguetón con los niño, a los que les permitirá que le hagan todo tipo de perrería, como subirse encima como si de un caballo se tratara dada su gran altura.
Por ello es utilizado con éxito como perro casero, ya que se adapta bien a un piso reducido con la condición de que tengan algún rato para correr. Se aceptan cinco colores: atigrado, dorado, azul, negro y arlequín (quizás el más valorado).